Lira Porteña del MUG: Convocatorias abiertas

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Lira Porteña del MUG: Convocatorias abiertas

Pueden participar áreas relacionadas al arte y también público general.

El Museo Universitario del Grabado Universidad de Playa Ancha (MUG-Upla), abrió las convocatorias a partir del 30 de marzo para participar de la “Lira Porteña”, un nuevo espacio digital que publicará textos en relación al grabado.

Los escritos serán publicados en la página web del MUG, y pueden participar representantes de talleres artísticos, críticos, investigadores, personas relacionadas al área de las artes, como también el público general, a modo de expresar y difundir sobre la práctica del grabado.

La Lira Porteña hace referencia a la antigua Lira Popular, que se realizó en Chile desde fines del siglo XIX hasta principios del XX, en que se publicaban poemas en décimas sobre acontecimientos de la actualidad, acompañados por un grabado representativo y utilizando en la escritura expresiones propias de la cultura campesina.

La finalidad de esta nueva sección es la difusión de la práctica del grabado, mostrar los espacios y/o talleres que se dedican a este arte, y así mismo dar a conocer a los y las artistas de la disciplina, también ser un espacio que recepcione, promueva y dé a conocer la documentación contemporánea del grabado.

 

Valentina Madrid Núñez, encargada del área de Contenidos Digitales y Editoriales del MUG y coordinadora de la de la Lira Porteña, enfatizó: “La Lira Porteña, además de ser un espacio para artistas y talleres de grabado, busca también dar un lugar al público general y a cercanos o escritores del arte a hablar en esta sección, invitarlos a difundir, reflexionar y discutir ya sea de artistas, obras y/o técnicas, todo lo que alberga el mundo del grabado y las personas que se están desarrollando o se han desarrollado en esta práctica”. 

 

 

Los documentos enviados serán evaluados y pasarán por el área de edición que seleccionará aquellos que serán publicados y difundidos por el espacio digital del MUG. Algunos de los requerimientos son que los escritos sean máximo de 2 planas y estén siempre acompañados mínimo 2 imágenes de algún grabado alusivo al texto.

Las personas interesadas en participar deben inscribirse en el formulario adjunto que también está disponible en la página web y el Instagram del MUG, además de enviar los documentos solicitados y/o consultas al correo contenidos@mugupla.cl

 

Link formulario y bases de la convocatoria:

Lira porteña

 

Franssesca Alexandra Arrué Veraldi
Periodista MUG


Roser Bru, Maestra del Taller 99

Lira porteña n° 04

Roser Bru, Maestra del Taller 99

Por Valentina Madrid Núñez

Roser Bru Llop nació en Barcelona, España, el 15 de febrero de 1923 y murió en Santiago de Chile en el 2021. Tras vivir 16 años en su ciudad natal, llegó a Chile en 1939, al finalizar la Guerra Civil Española, con otros inmigrantes españoles a bordo del barco Winnipeg. El mismo año ingresa a la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile, donde toma estudios libres hasta 1942. Fue alumna de Pablo Burchard (1875 – 1964). En 1947 forma parte del Grupo de Estudiantes Plásticos GEP, junto a otros artistas de la generación del 50 como José Balmes, Gracia Barrios (1927 – 2020), Guillermo Núñez (1930 –), Juan Egenau (1927 – 1987) y Gustavo Poblete (1915 – 2005). La acción de este grupo sería decisiva para definir las principales tendencias artísticas de las décadas del 60 y 70. En 1956 ingresó al Taller 99, donde continuó especializándose en las técnicas del grabado[1].

Su extensa trayectoria en Chile y en el extranjero estuvo marcada por distintas etapas. La primera se caracterizó por una cercanía al informalismo abstracto, donde utiliza la técnica mixta como expresión. En la segunda etapa, su trabajo se tornó hacia la crítica social y otorgó importancia a la figura humana, en forma especial a la femenina. Una etapa posterior constituye una síntesis de las anteriores. En ella, Bru profundiza su preocupación por los conflictos sociales y hechos dramáticos que ha experimentado en forma personal[2].

Estas etapas de las obras de Bru no solo se ven expresadas en sus pinturas, sino que también están presentes en sus grabados. No son temáticas trabajadas de manera separadas, son un conjunto que están vinculadas unas con otras expuestas por diferentes materiales. Su acercamiento al grabado ocurre por medio de la invitación de Dinora Doudtchitzky[3] a ser parte del taller que estaba gestando Nemesio Antúnez en conjunto con Dinora[4]. Desde esta instancia y hasta el final de su vida, Bru permanece en el Taller 99. No es menor este hecho, ya que participa desde la 

primera exposición del año 1956, produciendo, editando y exponiendo su obra.

Dentro de su figura de artista posee otra faceta que va de la mano con la enseñanza. A medida que se integran nuevos artistas y otros dejan de asistir, la figura de Bru es persistente no solo como artista que produce grabados, sino que también como una maestra que ve y ayuda en las obras de sus estudiantes.

Desde la primera exposición del Taller 99, se destaca la cantidad de mujeres que forman parte de la muestra. Incluso el titular de una de las revistas que cubrieron la exposición era “Manos femeninas manejan los buriles del ‘Taller 99’”. En el cuerpo de la noticia se trae a presencia quienes más expusieron obras, que son las siguientes artistas: Luz Donoso, Florencia de Amesti, Paulina Waugh, Carmen Silva, Delia del Carril, Dinora Doudtchitzky, Inge Schünemann y Roser Bru. A pesar del rescate que realiza la prensa en relación a la presencia del grupo de artistas en la exposición, constatamos una tendencia a destacar en su mayoría a los hombres que participaron del taller, lo que contrasta con el hecho que el taller, hasta el día de hoy, se caracteriza por tener una mayor participación femenina que masculina.

Respecto al aprendizaje en el taller, la mano de la artista en su dinámica como profesora se ve enlazada con los traslados que realiza el Taller 99. En sus inicios se encontraba ubicado en la casa del artista Antúnez, pero para fines de los 50 y comienzos de los 60 el taller se encuentra en la Pontificia Universidad Católica de Chile, cuando se forma la Escuela de Arte de la propia institución, en ella pasan la mayoría de los integrantes del grupo y algunos como Eduardo Vilches, Pedro Millar permanecen mayor tiempo en la docencia. De dicha experiencia, Roser se adentra de a poco en la instancia de la enseñanza bajo una directriz similar a la del taller, pero con un carácter de educación más formal.

En Roser se puede intuir un cambio respecto a la artista que se formó con Nemesio y los integrantes del taller, al área de la docencia de la Escuela de Arte pasa ser una figura de mentora, donde finalmente a lo largo de su trayectoria en el espacio como artista, fue y es recordada como una de las maestras del Taller 99.

Más que solo el grabado de una sandía

A lo largo de la trayectoria artística de Roser Bru, la sandía como tema está más presente de lo que se suele pensar, dentro de su obra, la sandía deja de ser un elemento decorativo, en gran medida debido a que, Bru genera para ella toda una puesta de escena y en eso se juega el valor que le atribuye. En la producción de Bru el tema de la sandía, o incluso el uso de otras frutas en sus obras, habla de una relación con las enseñanzas de la pintura en las tradicionales academias de Bellas Artes, donde los bodegones estaban, dentro de las categorías de la pintura, en el último lugar como un arte inferior o de menor valor. Sin embargo, Roser trabaja el bodegón sacándolo de su contexto de género menor.

La presencia de las frutas suele estar presente, pero cuando es sacada del contexto del bodegón el fruto y en específico la sandía, aparece con atributos simbólicos que la misma artista se encarga de describir: “trabajo con la sandía como cuerpo herido, cuerpo femenino de modificaciones: círculo, triángulo calado con un cuchillo. Dolor y vida. Antigua fertilidad del triángulo, siempre señalando a la mujer”[5]. Por eso, no es extraño que Roser trabaje la sandía como un cuerpo herido, ya sea por el gesto del calado en las ferias a modo de anticipar su estado y sabor, o porque con ella realiza las metáforas o vinculaciones para tratarla como parte de su cuerpo, o el de otros cuerpos femeninos. El cuerpo herido, representado de esta manera, es un gesto mudo[6] que se sostiene en toda la producción de Bru, con tal de exponer cómo el cuerpo o la representación de lo femenino no solo es herido en el arte, sino que también en la vida.  

[1] Cruz Jaime, El grabado en Chile… A modo de enciclopedia (Santiago de Chile: LOM, 2015), 35.

[2] Cruz, El grabado en Chile… A modo de enciclopedia, 35.

[3] Andaur Patricia y Paula Véliz, Taller 99: Memoria colectiva del grabado en Chile (Santiago: Ediciones UC, 2018), 51.

[4] Andaur y Véliz, Taller 99: Memoria colectiva del grabado en Chile, 49.

[5] Cauas Isabel y Rafael Munita, Roser Bru, Obra grabada Taller 99. (Santiago: Ediciones Taller 99, Corporación Cultural Taller 99 de Grabado, 2018), 17.

[6] Valdés Adriana, Memorias visuales: Arte contemporáneo en Chile. (Santiago: Ediciones Metales Pesados, 2006), 332.

Roser Bru, [Sandía calada]. Aguafuerte y litografía, 53 x 37,5 cm., c.1990

Valentina Madrid Núñez

Licenciada en Teoría e Historia del Arte

Encargada del área de Contenidos digitales y editoriales del Museo Universitario del Grabado de la Universidad de Playa Ancha.


Escuela de Calcografía

Escuela de Calcografía

Curso con certificación

Las clases de grabado impartidas en el taller Metales Nobles del MUG, a través de la Escuela de Calcografía ofrecen formación especializada en técnicas de grabado en metal, combinando práctica y teoría en un espacio de aprendizaje que fomenta el desarrollo artístico y técnico de los participantes.

Cupos diurnos

18

Valor de la matrícula

$37.000

Cupos vespertino

15

Valor de la mensualidad

$55.000


Inicio de clases

16 de Abril

Contacto:

tallermetalesnobles@mugupla.cl

direccion.mug@upla.cl

Diurno

Martes, miércoles o jueves

10:00  a 13:00 horas

15:00 a 18:00 horas

Vespertino

Martes y jueves

18:00 a  21:00 horas

Más información

2 sesiones semanales

Incluye materiales y herramientas

No incluye matrices y papel para edición

Iniciación a la Calcografía

  • Introducción a las técnicas de grabado en metal.
  • Introducción a la estética del grabado en metal.
  • Técnica de impresión.

Calcografía avanzada

  • Desarrollo de estrategias gráficas.
  • Desarrollo de portafolio de grabado.
  • Habilitación de uso de espacios profesionales.
  • Lenguaje estético del grabado en metal.


Escuela de Calcografía en el MUG: Matrículas abiertas

Noticias

Escuela de Calcografía en el MUG: Matrículas abiertas

Los cursos de calcografía básico y avanzado se impartirán en ciclos semestrales.

El Museo Universitario del Grabado de la Universidad de Playa Ancha (MUG- Upla), abrió las matrículas para la Escuela de Calcografía 2023, las clases comenzarán el 12 de abril y se realizará en el taller “Metales Nobles” del Museo.

Las cátedras comprenden el conocimiento y desarrollo de la calcografía, especialidad del grabado, que considera técnicas de registro en matrices de metal. El aprendizaje adquirido permitirá a los participantes reproducir sus propias imágenes y/o textos, en conjunto con el conocimiento de los procedimientos y técnicas para su impresión.

El nivel “Iniciación a la Calcografía”, se enfoca en el tratamiento del metal mediante las tres técnicas base de la calcografía: punta seca, aguafuerte y aguatinta. Mientras que “Calcografía Avanzada”, está dirigido para personas con conocimientos y formación previa, para ingresar a este nivel, se solicitará al postulante una entrevista y portafolio de obras. Este curso avanzado considera una planificación personalizada y se ajusta a los intereses creativos de cada estudiante.

Las cátedras de la Escuela de Calcografía están dirigidas para mayores de 14 años (casos excepcionales en menores a esa edad serán evaluados por el docente), se realizan bajo ciclos semestrales, 2 veces por semana, la duración de cada clase es de 3 horas y la metodología de enseñanza es personalizada.

 

Ismael Díaz, profesor de los cursos señaló: “Les invito a participar de la Escuela de Calcografía, la experiencia cuenta de dos fases, en el caso de la inicial se introducirá el tratamiento de los metales a las tres técnicas base y luego se irá avanzando metódicamente en relación al tiempo y desarrollo de cada estudiante”.

 

Díaz complementó: “En el plan avanzado se definirá un proyecto de trabajo en relación al cuerpo de obra de cada artista, en ambos casos el acompañamiento y el tratamiento metodológico será individualizado, pues los cupos son bastante limitados, solo 5 en cada área. Quedan invitados a participar de la experiencia del grabado en metales”.

 

Para ambos módulos de aprendizaje el valor de la matrícula es de $35.000 y la mensualidad es de $50.000, que incluye los materiales y herramientas a utilizar dentro de las clases (exceptuando las matrices).

La Escuela de Calcografía cuenta con 5 cupos por cada sesión de trabajo, y para inscripciones y/o consultas se pueden realizar al correo: ismael.diaz@upla.cl

Franssesca Alexandra Arrué Veraldi
Periodista MUG


Patricia Israel, una artista-historiadora de su tiempo

Lira porteña n° 03

Patricia Israel, una artista-historiadora de su tiempo

Por Valentina Madrid Núñez

Patricia Israel Korenblit nació en Temuco, en 1939 y muere en Santiago, en el año 2011. Sus primeros estudios artísticos son en la Academia de Escultura de Tótila Albert entre 1953 y 1957. Estudió pintura y grabado en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile, institución de la que egresa en 1962. Entre los años 1974 y 1980 estuvo exiliada, viviendo en Argentina y en Venezuela. En este último país formó parte del círculo local de artistas, además de exhibir sus obras por más de cinco años. Desde finales de la década de los ochenta, se desempeñó como profesora invitada en la Pontificia Universidad Católica y en la Universidad Finis Terrae. Entre los hitos de su carrera figura la obtención en 1962 del Primer Premio en Grabado Salón Oficial de Santiago y, ser la primera mujer ganadora de la Bienal de Valparaíso en 1991[1].

Siendo hija de inmigrantes judíos, con antepasados griegos, españoles y rusos, Patricia Israel asume su posición de mujer chilena y latinoamericana, con el fin de elevar la voz contra manifestaciones de crueldad y crimen en la historia de la humanidad por medio del arte. A finales de la década de los noventa comienza a utilizar el collage y objetos tridimensionales enmarcados en el cuadro. En estas obras presenta relatos de viajes en barco, odiseas de inmigrantes, como lo hizo su propia familia en tiempos remotos. Para los primeros años del siglo XXI, en sus exposiciones ha planteado el deber de recordar y la imposibilidad de hacer justicia, o ser fiel en la interpretación de lo evocado[2].

Dentro de la producción artística que realiza Israel se encuentra una instancia que compartió con el artista Guillermo Núñez.

“(…) Ningún poster representaba nuestra realidad, nuestras costumbres, nuestra tradición. El paso lo dieron Guillermo Núñez y Patricia Israel. Guillermo, famoso pintor, se entusiasmó inmediatamente con la idea de Patricia. Una noche ella pensó que era la gran

oportunidad que tenían por delante, y al día siguiente, lo más temprano que pudo, se la comunicó a Guillermo. Se instalaron en Bellavista 051 (…)”[3].

Esta vinculación entre los artistas ocurre en 1968. Ambos tenían una tienda e imprenta de serigrafía, donde producían obras por medio de esta técnica y realizaban afiches con temas nacionales, pop entre otros, momento que es representativo del uso de la serigrafía. No obstante, esta instancia colaborativa termina en 1973. A pesar de ello, Israel continúa produciendo obras. Hacia 1974 la artista se ve forzada a huir del país para evitar su persecución. Cruza la cordillera hacia Argentina, pero su mayor tiempo de estadía fue en Venezuela. Cuando regresa en los años 80, Israel, además de retomar la pintura, vuelve a la práctica del grabado en dos talleres: el Taller 99 y el TAV. En este último pasa más tiempo que en el primero, aunque su participación no está referenciada porque su presencia es esporádica, a diferencia de otros artistas que formaron parte del taller.

Las obras de Israel han sido abordadas de distintas maneras, pero se destaca en ellas la construcción de cada una, desde las temáticas que desarrolla, las interpretaciones que surgen a partir de lo que expone, como el trabajo detrás de la construcción de estas mismas. No son elementos al azar o que se trabajan porque son del momento; la obra de Israel tiene una idea, concepto e historia que guarda relación con información del referente histórico.

Un caso de varios es De la serie “La llegada de lo Blanco” es un trabajo de dos partes relacionadas entre sí, la primera corresponde a una serie de pinturas que realiza en 1992 en el contexto de conmemorar el quinto centenario del Descubrimiento de América (1492), y luego vendría a modo de continuación de la misma serie esta versión de “La llegada de lo Blanco” (c.2000) hecha por medio de la litografía (grabado en piedra).

Si bien las obras se desarrollan en un contexto de conmemoración, tanto en el grabado como la construcción visual de las pinturas no se presentan a modo de festejo, sino que estas obras poseen una posición crítica ante los hechos que se vinculan con el descubrimiento de este nuevo mundo y la llegada de un otro.

Desde su mirada interpretativa, su gráfica propia y la construcción de su narrativa visual se nos presenta el grabado con la imagen de dos navegaciones que hacen referencia a dos de los tres navíos de Cristóbal Colon, una donde es comandado por una figura que alude a un hombre mientras que la segunda no tiene quien la dirige, sino que tiene la clásica representación de un mascaron de proa que suelen ser torsos femeninos, luego hay una gran mancha en la esquina inferior izquierda donde la embarcación con el mascaron están llegando a demás de dos pequeñas manchas que pueden representar pequeñas islas, como también el mar rompiendo contra los barcos.

Más adelante se ocupó de acontecimientos históricos, relacionados con sus vivencias desde su biografía, así es el caso cuando revisa el Holocausto, como también expresa en sus obras la experiencia chilena ante la Dictadura Militar. Exponiendo que los modos de trabajo detrás de sus composiciones tienen una base historiográfica a partir de las lecturas, acontecimientos de su época, así como desde la memoria personal y colectiva que comparten una carga significativa. Remirada la obra de Israel con cierta distancia pone de manifiesto la humanidad con que se hizo cargo de temas que no necesariamente se visibilizaban.

En otras palabras, Patricia Israel fue una artista que documenta y construye un relato de su historia personal como colectiva, a través de su imaginario, voz de mujer latina y su pesquisa en el indagar las fuentes expone en su arte la historia que no suele ser contada.

[1]Cruz Jaime, El grabado en Chile… A modo de enciclopedia (Santiago de Chile: LOM, 2015), 121.

[1] Cruz, El grabado en Chile… A modo de enciclopedia, 121.

[1] García Soledad y Daniela Berger, La emergencia del pop. Irreverencia y calle en Chile (Santiago: Museo de la Solidaridad Salvador Allende, 2016), 87. https://www.mssa.cl/wp-content/plugins/pdfjs-viewershortcode/pdfjs/web/viewer.php?file=https://www.mssa.cl/wpcontent/uploads/2016/05/CATALOGOPOPpp.pdf&dButton=true&pButton=true&oButton=false&v=1.5.1#zoom=auto(Accedido el 09/11/2022).

Patricia Israel, De la serie “La llegada de lo blanco”. Litografía, 54 x 79 cm., c.2000

Valentina Madrid Núñez

Licenciada en Teoría e Historia del Arte

Encargada del área de Contenidos digitales y editoriales del Museo Universitario del Grabado de la Universidad de Playa Ancha.


Documentos sobre la Lira Popular fueron donados al MUG

Noticias y actividades

Documentos sobre la Lira Popular fueron donados al MUG

Los archivos corresponden a una carpeta de reproducciones de la Lira Popular, un libro y postales.

El Museo Universitario del Grabado Universidad de Playa Ancha (MUG-Upla), recibió la donación de diferentes documentos entregados por Micaela Navarrete que tratan sobre la Lira Popular, poemas en décimas sobre actualidad, acompañados con un grabado relacionado, que datan de fines del siglo XIX y principios del XX.

La donación, entregada por la fundadora del Archivo de Literatura Oral y Tradiciones Populares de la Biblioteca Nacional de Chile, consistió en una carpeta realizada en el año 1999, titulada “La Lira Popular: poesía popular impresa del siglo XIX”, compuesta por 17 reproducciones de la Lira Popular, parte de la colección de Alamiro de Ávila. La selección y prólogo fue realizado por Micaela Navarrete y el objetivo era la difusión y distribución del material.

También se entregó en donación un set de 8 postales impresas en el 2001, con diferentes temáticas y que en la parte delantera contiene la imagen de un grabado con el título de la poesía, y en la parte trasera se observa la información del documento, el texto de la poesía en décimas y la definición de Lira Popular en 4 idiomas, español, portugués, inglés y francés. 

El libro “Aunque no soy literaria: Rosa Araneda en la poesía popular del siglo XIX”, parte de la donación y escrito en 1998, es una compilación y estudio realizado por Micaela Navarrete, cuyo objetivo es dar a conocer y difundir una serie de la Lira Popular realizada con el contenido de las colecciones resguardada por la Biblioteca Nacional.

La selección del contenido de la publicación, según señala Navarrete en el mismo libro, fue por “Iniciar esta serie con las liras de Rosa Araneda, la única Mujer entre los versos de finales del siglo XIX”.

La donación quedará en el Centro de Documentación (Cedoc), unidad perteneciente al Fondo de las Artes de la Universidad de Playa Ancha, donde estará en proceso de conservación y resguardo especializado.

Micaela Navarrete señaló: “Que quede en un museo, en un centro de documentación, tiene mucha más proyección, porque hoy día cada vez hay más ese espíritu de que las cosas se conozcan, se investigue, vengan estudiantes aquí, un museo no puede ser solamente cosas colgadas, tiene que ser asociado a libros, objetos y a personas”.

 

 

 

 

Lira Popular: Memoria del Mundo

El sitio Memoria Chilena define a la Lira Popular como impresos que circularon en Chile a fines del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, fueron poemas en décimas, que daban a conocer el acontecer actual. Escritos por poetas mayoritariamente populares, que utilizaron las formas de expresión propias de la cultura campesina, insertos de esta forma en la literatura de tradición oral.

El pliego impreso se conformaba por el poema en décimas, acompañado por un titular llamativo y una ilustración en grabado representativa del contenido del escrito. Fueron vendidos en calles, estaciones de trenes y mercados, en donde el poeta los anunciaba en voz alta y su público eran empleadas, campesinos, obreros y artesanos.

Señala Memoria Chilena que “Como se trataba de un segmento mayoritariamente analfabeto, no deben haber sido pocas las personas que compraban los pliegos atraídos por las imágenes o las que se reunían para escuchar la lectura en voz alta de las décimas”.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró en el año 2013 como “Memoria del Mundo” a un conjunto de 1.567 pliegos que componen las tres colecciones de la Lira Popular que se encuentran en Chile.

Corresponden a las colecciones de Rodolfo Lenz y Alamiro de Ávila, ambas parte del Archivo de Literatura Oral y Tradiciones Populares de la Biblioteca Nacional, y también la colección de Raúl Amunátegui, disponible en el Archivo Central Andrés Bello de la Universidad de Chile.

Cabe señalar que el MUG presentó su nueva sección “Lira Porteña” en su página web, tomando como referencia la Lira Popular y cuya convocatoria se encontrará disponible pronto para que grabadores, artistas, críticos y el público general participen con escritos que pongan en valor la práctica del grabado.

Franssesca Alexandra Arrué Veraldi
Periodista MUG


Lilo Salberg ante la crítica

Lilo Salberg ante la crítica

Lira porteña n° 02

Lilo Salberg ante la crítica

Por Valentina Madrid Núñez

Al revisar la presencia y producción de obras de Lilo Salberg en el taller, así como las de sus compañeros, las que no quedarían de lado ante las miradas de la prensa local. En el caso de Salberg encontramos tres situaciones. Una es la mala escritura de su nombre[1] por la prensa de la época, en que se refirieren a ella como hombre. Esta situación se dio en más de una ocasión cuando se menciona al Grupo de Grabadores de Viña del Mar, al ser casi todos varones, Salberg fue la primera mujer en formar parte del colectivo por ende la prensa asumía que el nombre de Lilo correspondía también al de uno sexo masculino. Tal falta de precisión genera un problema a la hora de estudiar la obra de un artista: las menciones erróneas complican la búsqueda del artista en las fuentes primarias, pues resulta difícil de entender a qué artistas emergentes de la época se refiere la prensa.

Hay que destacar que no toda la prensa cometía este error. Entre quienes realizaron críticas en torno a Salberg está la crítica Ana Helfant. Entre los tres artistas que destaca Ana de la exposición está la figura de Lilo:

(…) Lilo Salberg, una muchacha que “parece un hombre”. Una forma de decir, claro está porque en su manera de grabar tiene una fuerza no usual en el espíritu femenino. No usual, decimos porque ha habido casos. Y al decir esto pensamos en Kate Kolwith, por ejemplo. Lilo Salberg está muy influenciada por los mejicanos en la forma y en el tema. Bueno, en la juventud a alguien hay que arrimarse. Y es de esperarse que con el tiempo surja su propia personalidad[2].

En la reseña, Helfant no hace alusión a una obra en específico de la artista, no obstante, sí destaca una fuerza en Lilo que se aplica a las técnicas que utiliza como también a los temas que expone en ellos. Además, la frase “una muchacha que parece un hombre”, habría sido un factor dentro de los errores

de prensa, considerando que en la época existía un prototipo de la estética femenina que, al parecer, Salberg quizá podría confundir por tener el pelo corto. Considerando esto junto con las habilidades técnicas que ya tenía antes de hacer grabado debido a su paso por la escultura[3], Salberg tendría una fuerza que le permitiría poder realizar sus obras, que a su vez rompería con la “estética femenina” de la época. A esta crítica se suma la que realiza Alfredo H. Borcosque:

(…) Lilo Salberg: Es una gran dibujante alemana residente en Chile. Sus trabajos representan la vanguardia del arte europeo en América. Su arte es atormentado y satírico a la vez porque la guerra laceró su corazón de tragedia y de dolor. Exhibe con éxito en el Salón Oficial de Chile y en el de Verano. En Alemania, ha obtenido numerosas recompensas[4].

A diferencia de Helfant, Borcosque alude a los orígenes de Salberg y a las influencias que tuvo mientras desarrolló parte de su formación y obra en Alemania. El crítico expone que las experiencias vividas previas a su autoexilio marcan un estilo en sus obras por medio de la sátira y el dolor. Además de lo que indica Helfant de la influencia de los mexicanos, Borcosque se enfoca en la obra de Salberg, en sus exhibiciones y en los reconocimientos que ha obtenido. Otra crítica es realizada por el Dr. A. Goldschmidt, quien trae a presencia lo siguiente respecto a la obra de Lilo:

(…) Lilo Salberg manifiesta una posición muy distinta: tiene una imaginación abstracta, de cierta sugerencia anímica, que la acerca a ciertas ideas surrealistas; muestra considerable fantasía y sensibilidad, mucho ritmo en la concepción lineal y de los valores plásticos; pero no carece, por otra parte, cierta tendencia literaria. Ella posee, sin duda, mucha intensidad de expresión y trata bien los matices, dentro del blanco-negro; también su obra en color y tinta china es de gran figura en los tonos y alcanza verdadera armonía de color[5].

No hemos podido encontrar la obra de grabado en color de Salberg. No obstante, es pertinente traer a presencia que, entre las críticas que hemos expuesto, solo dos (escritas por hombres) ven las influencias extranjeras en Salberg. Helfant es la única que alude a lo femenino en ella. Mientras Goldschmidt y Borcosque analizan su obra, de alguna manera exponen una personalidad que Helfant aún no ve definida o realizada en su obra.

Las problemáticas que ocurren al investigar a Lilo Salberg tienen relación con cómo se construye su línea de trabajo y de vida. Esto se logra principalmente con base en relatos orales y entrevistas que fueron realizadas, pero que no tienen registro de una publicación en algún medio o fecha exacta. Podemos advertir lo anterior en los rescates que se han hecho sobre la artista. En primera instancia está el trabajo de Alberto Madrid con su texto La línea de la memoria (1995), que trae a presencia la obra de Salberg. También tenemos la tesis del artista y grabador Daniel Lagos sobre Ciro Silva y el Grupo de Grabadores de Viña del Mar (2018), y el trabajo investigativo de Sofía Cifuentes y Julieta Sepúlveda en el anuario de investigaciones del Museo de Arte Contemporáneo (2018). Pero quien más se ha preocupado de la vida y obra de Lilo Salberg es Hugo Rivera-Scott (1943 –), artista que comparte con ella cuando Salberg ya no estaba en la Escuela de Bellas Artes. Rivera-Scott ha recolectado la mayor información, desde su vida, obra y entrevistas. Este trabajo se encuentra hoy en el archivo del Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA)[6].

Considere lo presentado como un ejercicio de análisis, revisión y el modo de actualizar la producción y documentación en especial en el caso de las artistas mujeres que preferentemente quedan invisibilizadas.

[1] Dentro de las lecturas de prensa que se ha realizado se ha podido encontrar la siguiente nómina de nombres con los que se referían a la artista; Lillo Salberg, Lilo Salberg Gordon, Lilo Salberg Woldamn, Lelo Salbelrg, Lilo Salzberg y Lilo Jalberg, esto permite a modo de catastro el mostrar las dificultades de seguirle la pista a la arista por los posibles nombres que se le otorgaba por parte de la prensa que para la época se daban de voz en voz, a pesar de que su firma era Lilo Salberg.

[2] Helfant Ana, “Exposición de Grabadores de Viña del Mar”, Las Últimas Noticias. Nota de prensa, Junio, 1950. Cedoc, Museo Universitario del Grabado Universidad de Playa Ancha, Valparaíso.

[3] En 1922 realizó tres esculturas en piedra para el puente de Guidehof para la Estación Central de ferrocarriles de Essen, pero el registro de este trabajo es inexistente.

[4] Borcosque Alfredo H, “Exposición en la Casa España”. Nota de prensa [s.f.]. Archivo Fondo de las Artes, Museo Universitario del Grabado Universidad de Playa Ancha, Valparaíso.

[5] Goldschmidt Dr. A, “Exposición de Dibujos y Grabados”. Nota de prensa [s.f.]. Archivo Fondo de las Artes, Museo Universitario del Grabado Universidad de Playa Ancha, Valparaíso.

[6] La donación de estos archivos es por motivos de la exposición “ANCLA 637 Con Hugo Rivera-Scott y otros” del 2019, donde además de los archivos que se convierten en una carpeta de artista, además también dona una obra que Lilo le obsequió.

Lilo Salberg, “Dos madres”.Linografía; 28,2 x 21,7 cm., c.1960

Valentina Madrid Núñez

Licenciada en Teoría e Historia del Arte

Encargada del área de Contenidos digitales y editoriales del Museo Universitario del Grabado de la Universidad de Playa Ancha.


Obras de artistas chilenas y españolas en exposición temporal del MUG

Noticias y actividades

Obras de artistas chilenas y españolas en exposición temporal del MUG

La exposición contempla arte en grabado con las técnicas de algrafía, fotograbado y aguafuerte, entre otras.

Museo Universitario del Grabado Universidad de Playa Ancha (MUG-UPLA), inauguró el pasado 11 de marzo la exposición temporal “Hilando la memoria: Becas Roser Bru Chile – España 2022”, muestra que abarca el trabajo de 7 artistas chilenas y 7 españolas, que fueron seleccionadas con la beca y cuyo trabajo que representa la muestra, está inspirado en la artista Bru.

La exposición contempla una selección de obras de las artistas becadas, realizadas con la técnica de fotograbado, aguafuerte, algrafía, litografía y aguatinta, también son parte de la exposición una selección de obras de Roser Bru, artista referente e inspiración de las participantes y que este año es su centenario de nacimiento (1923 – 2021).

Alberto Madrid, curador del MUG y director del Fondo de las Artes Upla, señaló: “Teniendo como cita y referencia el imaginario de Roser Bru, artista que su obra hay una serie de correlatos, que tienen que ver con la figura de la mujer, el espacio doméstico, elementos del cotidiano y biográficos que para ella resultaban significativas”.

 

Las artistas que comprenden la nueva exposición temporal del MUG son Catalina Silva, Claudia Barbera, Duna LLobet, Elizabeth Sepúlveda, Fernanda Gaete, Francisca Brante, Helena Laguna, Isidora Ortíz, Jana A. Abril, María Consuelo Álvarez, María Pilar Martínez, Marta Sánchez-Cañete, Silvia Vallhonrat y Ximena Lecaros.

Fernanda Gaete, dijo: “Me parece realmente importante y emocionante concluir algo que se trabajó el año pasado tan intensamente, en una exposición que muestra la parte limpia y sagrada de lo que hicimos, porque realmente en esas dos semanas, en esa experiencia, fueron olores, emociones… Pasaron tantas cosas”.

En tanto, Duna LLobet, mencionó: “Estar expuestas en Valparaíso, en un museo es como un impacto de energía, para seguir creando, investigando y proyectando nuestra vida en nuestras obras, en nuestras compañeras, y al fin y al cabo creo que es una oportunidad que da voz, a que se sigan dando estos encuentros y estos espacios para muchos más jóvenes”.

Algunas de las obras que componen la muestra son: “Renacer”, “La vida”, “Corazón de cala”, “Viaje de ida”, “Velada”, “La ventana de la cocina de Roser Bru”, “Bodegón con melón y conejo”, “Mapa de ida y de vuelta”, “Bodegón con peces y flores” entre otras, todas fechadas en el 2022, resultados de sus proyectos de la residencia artística.

José Luis Villalba, asistente a la jornada sostuvo que: “Han captado muy bien el espíritu de Roser Bru, su esencia, su estilo tan manifiesto, se reconoce sus manos siempre, entonces está Roser Bru aquí presente, con toda su estética y también su espíritu de pedagoga de líder, acompañante y de motivadora”.

 

La muestra se encontrará disponible hasta mayo aproximadamente, en la sala temporal de la casona museal, ubicada en el segundo piso del Museo, el que se encuentra en Cerro Alegre, Valparaíso y se puede visitar en los horarios de apertura del MUG, desde martes a domingo, desde las 10:00 hasta las 18:00 horas.

Franssesca Alexandra Arrué Veraldi
Periodista MUG


Hilando la memoria

Hilando la memoria

Selección de obras de las artistas becadas y obras de Roser Bru, artista referente e inspiración de las participantes y que este año es su centenario de nacimiento (1923 – 2021).

Valor: $7.500

Hilando la memoria

Exposición Temporal (11/03/2023 - 25/05/2023)

Hilando la memoria

La exposición Hilando la memoria: Becas Roser Bru (2022), corresponde a un ejercicio de memoria en el sentido que este año se celebra el centenario del nacimiento de Roser Bru, quien llegó a Chile, en 1939, a bordo del Winnipeg que la traía al exilio producto de los acontecimientos de la Guerra Civil Española. Quizás, en ese momento, ella no sabía que entre los que habían participado en la gestión de la embarcación estaba Delia del Carril (la Hormiguita) con quien coincidiría en el Taller 99, desde su temprana gestión, a mediados de la década de los años cincuenta.

Parte del título de la exposición tiene como cita la obra de Bru “El hilo”, buril de 1958. En la estampa se ven dos personajes: una madre sentada y una púber hija que con sus brazos abiertos sostiene una madeja que la madre va hilando que, quizás, posteriormente utilizará para tejer una prenda. Metafóricamente, un texto es un tejido con el cual se construye una trama.

En este caso, esta trama es una historia de “filiación” en que la cita funciona con otro sentido. Catorce grabadoras pertenecientes a dos países. España, representada por : Duna LLobet, Helena Laguna, Jana A Abril, María Pilar Martínez, María Consuelo Álvarez, Marta Sánchez-Cañete, Silvia Vallhonrat, integrantes del Taller La Madriguera en Barcelona, y las chilenas: Fernanda Gaete, Ximena Lecaros, del Taller 99, Catalina Silva, Claudia Barbera del Taller CasaPlan, Elizabeth Sepúlveda de Mordiente Gráfica, Francisca Brante de Capicúa y Taller Tórculo, Isidora Ortiz del Taller La Ventana, instalados en  diferentes localidades del país, quienes desarrollaron obra teniendo como referencia el imaginario de Roser Bru el que es resignificado desde sus propias vivencias y utilizando diferentes técnicas del grabado.

Como Museo Universitario del Grabado es un privilegio celebrar a Roser Bru y poner en circulación las obras de estas grabadoras las que manifiestan la plena vigencia de la práctica del grabado.

Alberto Madrid Letelier

Curador Museo Universitario del Grabado